Transformación Digital

La transformación digital aparece como la última panacea tecnológica.

Sin embargo, esta vez parece cierto, porque no es simplemente un invento de marketing de un gigante tecnológico, sino que simplemente describe el fenómeno que viene ocurriendo hace años en práctiamente todos los ámbitos de la vida humana: desde el entretenimiento hasta la salud, desde consumidores hasta grandes empresas.

Pero exactamente ¿Cómo podemos describir este fenómeno de manera que nos sea útil? Y cuando decimos útil, nos referimos a que realmente sirva para producir cambios positivos.

En nuestra experiencia, la forma más accionable de definir la transformación digital, es simplemente el uso sistemático y creativo de la tecnología para:

  1. Mejorar la experiencia de usuario.
  2. Optimizar los procesos y disminuir costos.
  3. Minimizar el tiempo de diseño a mercado de la innovación.

Casi todos los beneficios que produce la transformación digital pueden asociarse a uno de estos tres aspectos.

El lenguaje que usamos para describir estas categorías de beneficio es más apropiado para negocios, lo reconocemos, porque ese es el ámbito en que lo hemos aplicado como empresa, como se verá a continuación.

Cuando nos enfrentamos al problema del control de condiciones ambientales en bodegas y cámaras nos encontramos con la solución análoga que se viene usando hace décadas: sensores análogos, que requieren calibraciones frecuentes. Junto con esto, la manera de capturar los datos es totalmente análoga: algunas veces al día, alguien debe recorrer los sensores y anotar los valores registrados en un papel ¿Resultado? Un proceso lento, ineficiente, sujeto a errores, e incluso con riesgo para las personas cuando el sensor respectivo se encuentra en una ubicación peligrosa. En resumen, cero valor agregado, apenas cumpliendo con las regulaciones, y en casos de riesgo, con destrucción de valor.

La mera aplicación de dispositivos digitales hace poco por mejorar cualquiera de las desventajas mencionadas. Simplemente en vez de leer de una barra de mercurio, leemos de una pantalla de cristal líquido (LCD).

Así fue que nos propusimos innovar en este proceso ¿Cómo podemos mejorar la experiencia de usuario? De partida, evitando que alguien deba tomar nota manualmente, capturando un dato con el cual no se puede hacer ninguna gestión

¿Cómo aceleramos su salida al mercado? Utilizando la última tecnología en IoT (Internet de las Cosas), partiendo con prototipos de bajo costo (falla rápido y barato) que se mejoran continuamente.

¿Cómo podemos optimizar el proceso y disminuir los costos? Eliminando la obsolescencia, la depreciación y el costo de propiedad de la solución, a través de un servicio en la nube.

Por si fuera poco, el contar con los datos en línea, alarmas en tiempo real, y analíticas poderosas, se abre la posibilidad de sacar partido a los datos como activos y no dejarlos como pasivo de la empresa.

Así nació nuestra familia de sensores Iris, de la cual nos sentimos orgullosos, y que ya está generando valor para nuestros Clientes.

Esta, y otras experiencias exitosas, nos demuestra que la transformación digital llegó para quedarse y entregar valor a las empresas que sepan aplicarla, y quienes no se embarquen tendrán el mismo destino que los dinosaurios.

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